Saltar al contenido

Qué es la falta de empleo

Como su nombre lo indica, la falta de empleo es la carencia de un puesto laboral por parte de una persona perteneciente a la población activa; es decir, un desempleado es un ciudadano en edad productiva que, pase a tener la voluntad y el deseo de trabajar, no consigue hacerlo.

Este concepto se extiende un poco más y hace referencia a varios tipos de desempleo. Hay que mencionar que esta es una condición bastante común en la mayoría de países del mundo, así que vamos a ahondar un poco más en esta definición, con la que seguro te has identificado alguna vez.

Tipos de desempleo

Dependiendo de la naturaleza de la situación, el desempleo puede clasificarse en los siguientes tipos:

Desempleo cíclico

El desempleo cíclico es el que se da durante periodos de tiempo no demasiado extensos para la escala de una nación. Por lo general, ocurre como consecuencia de una crisis económica y que puede revertirse con una pertinente reactivación de la economía.

Desempleo estacional

Este tipo de desempleo está estrechamente vinculado con actividades comerciales específicas. Se da como resultado de la propia naturaleza de las actividades y no representa una carga importante para los índices generales de desempleo.

Un claro ejemplo del desempleo estacional sucede en la industria turística. En las zonas tropicales, durante los meses de julio y agosto, la demanda de empleados es mucho más alta que en el resto del año, quedando una población de trabajadores flotante, que pueden o no integrarse a otras actividades.

Desempleo friccional

El desempleo friccional no está relacionado con la oferta y la demanda de puestos laborales. Se debe a la discrepancia entre los trabajos, trabajadores y jefes, que imposibilitan un ambiente armonioso y cómodo donde puedan desarrollarse plenamente las actividades.

Estas discrepancias pueden ser de orígenes muy variados, como por el ejemplo el pago, ubicación, gustos, actitud, religión y cualquier otro factor.

Hay otro tipo de personas que pueden verse envueltas en medio de una situación de desempleo friccional, tal es el caso de los recién graduados, a quienes su inexperiencia les puede jugar en contra para conseguir pero un trabajo, incluso cuando hay múltiples ofertas.

Desempleo estructural

Esta es la forma más grave y precaria del desempleo, ya que se refiere directamente a un desajuste entre la oferta y la demanda; es decir, la cantidad de puestos laborales es menor que la cantidad de población activa, por lo tanto, una masa de personas queda afuera del campo laboral.

Es mucho más difícil de superar que el desempleo friccional o estacional, porque depende de la capacidad que tiene el mercado laboral para absorber mano de obra, lo que acarrea consigo altos índices de pobreza y actividades comerciales informales.

A lo largo de la historia, un factor que ha contribuido constantemente a generar desempleo estructural es el avance tecnológico, ya que las maquinarías se han encargado de ir progresivamente eliminando puestos laborales.

Existe un gran debate filosófico acerca de cuál debe ser la participación del Estado para paliar una situación como esta.

Por una parte, el Keynesianismo plantea que es su deber crear fuentes de empleo y absorber a toda esa población, mientras que los pensadores más liberales aseguran que la única participación del Estado debe ser creando condiciones favorables tanto para empresas como para trabajadores, a fin de que la economía fluya libremente y el capital privado solvente la situación.

El desempleo en México

Según Forbes, para mayo de 2021 el desempleo en México se ubica en 4,4 %, lo que representa un aumento de un punto con respecto al mismo mes en el año anterior, como consecuencia de la pandemia de COVID.

Si bien luce como un porcentaje bajo, hay que considerar que de las 55,4 millones de personas en la población activa, 1,6 millones se encuentran desempleadas.

Según una reforma del Artículo 191 de la Ley de Seguro Social, todas las personas que lleven 46 días desempleadas tienen el derecho de solicitar una ayuda a través del AFORE (Administración de Fondos para el Retiro), la cual consiste en un retiro parcial de los recursos que tengan acumulados para el retiro y vejez.

En caso de que ya tengas un empleo pero esto no cubra en su totalidad tus necesidades económicas, el Gobierno Mexicano ofrece a lis ciudadanos una ayuda llamada el Subsidio al Empleo. Si estás interesado en conocer si quieres conocer de qué se trata y cómo aplicar a ella, aquí encontrarás toda la información que necesitas.

Cómo salir del desempleo

Si actualmente te encuentras es una situación de desempleo es normal que sientas ansiedad y preocupación, más aún si estás en un momento económico difícil. En este caso, mantener la cabeza fría y ser optimista es clave para superar este incómodo momento.

  • Sé constante: Nunca dejes de buscar oportunidades y enviar currículums. De ser necesario, contacta con antiguos jefes o compañeros de trabajo que creas que te puedan ayudar. Algo que puede beneficiarte mucho es hacer una buena solicitud de empleo, aquí aprenderás cómo.
  • Confía en tus habilidades: Hazte experto en algún área específica. El trabajo especializado es más buscado y valorado que aquel que puede ser llevado a cabo por cualquier persona, así que esto aumentaría tus chances de conseguir un empleo bien pago.
  • Intenta emprender: También puedes optar por empezar tu propio negocio u ofrecer tus servicios profesionales de forma independiente, incluso por Internet. Conoce más sobre este tema haciendo clic aquí.
  • Evita la informalidad: Mantente siempre dentro del marco legal. La complejidad de la situación financiera puede llevarte a buscar alguna salida desesperada, pero actuar de manera impulsiva en algún negocio ilegal puede traerte graves consecuencias a futuro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *